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Palabras diarias de Dios | Fragmento 198 | "Dios mismo, el único X"

Palabras diarias de Dios 615  2020-08-04

La identidad y el estatus de Dios mismo

Dios es el que gobierna sobre todas las cosas, y quien las administra. Él creó todo lo que hay, lo administra, y también gobierna sobre ello y provee para ello. Este es el estatus de Dios, y Su identidad. Para todas las cosas y para todo lo que hay, la verdadera identidad de Dios es el Creador, y el Gobernador de todas las cosas. Tal es la identidad poseída por Dios, y Él es único entre todas las cosas. Ninguna de las criaturas de Dios —tanto si están en medio de la humanidad como en el mundo espiritual— puede usar medios o excusa alguna para suplantar o reemplazar la identidad y el estatus de Dios, porque sólo hay uno entre todas las cosas que posee esta identidad, poder, autoridad y la capacidad de gobernar sobre todas las cosas: nuestro único Dios mismo. Él vive y se mueve entre todas las cosas; puede ascender al lugar más elevado, sobre todas ellas; puede humillarse haciéndose hombre, uno de carne y hueso, enfrentarse cara a cara con las personas y compartir penas y alegrías con ellas; al mismo tiempo, Él ordena todo lo que existe, y decide el destino de todo lo que hay, y la dirección en la que se mueve; además, guía el destino de toda la humanidad, y su dirección. Todos los seres vivientes deben adorar, obedecer y conocer a un Dios como este. Por tanto, independientemente del grupo o tipo al que pertenezcas dentro de la humanidad, creer en Dios, seguir a Dios, venerarlo, aceptar Su dominio y Sus disposiciones para tu destino es la única opción, y la necesaria para cualquier persona, para cualquier ser viviente. En la singularidad de Dios, las personas ven que Su autoridad, Su carácter justo, Su esencia y los medios por los que Él provee para todas las cosas son todos únicos; Su singularidad determina la verdadera identidad de Dios mismo y Su estatus. Y, por tanto, entre todas las criaturas, si algún ser viviente en el mundo espiritual o en medio de la humanidad deseara estar en el lugar de Dios, eso sería imposible, como también lo sería tratar de suplantar a Dios. Esto es una realidad. ¿Cuáles son las exigencias para la humanidad de un Creador y Gobernador como este, que posee la identidad, el poder y el estatus de Dios mismo? Esto debería quedaros claro a todos los que estáis aquí hoy, deberíais recordarlo, ¡y es muy importante tanto para Dios como para el hombre!

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”