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Palabras diarias de Dios | Fragmento 6 | "Cómo conocer el carácter de Dios y los resultados que logrará Su obra"

Palabras diarias de Dios 404  2020-05-14

Palabras diarias de Dios | Cómo conocer el carácter de Dios y los resultados que logrará Su obra (Fragmento 6)

Las creencias de las personas no pueden sustituir la verdad

Algunas personas pueden soportar dificultades, pagar el precio; su comportamiento externo es muy bueno, son muy respetadas, y cuentan con la admiración de los demás. ¿Qué pensáis? ¿Puede este tipo de comportamiento externo considerarse una puesta en práctica de la verdad? ¿Podéis decir que esta persona está satisfaciendo los propósitos de Dios? ¿Por qué, una y otra vez, se piensa que este tipo de individuos están satisfaciendo a Dios, que siguen el camino de poner en práctica la verdad, que andan por el camino de Dios? ¿Por qué piensan así las personas? Sólo hay una explicación para ello. ¿Cuál es? Pues que la gran mayoría no tiene claro lo que es poner en práctica la verdad, satisfacer a Dios o poseer efectivamente la realidad de la verdad. Por ello, algunos son engañados con frecuencia por los que en apariencia son espirituales, nobles y tienen una imagen elevada. En lo que respecta a estos que pueden hablar de letras y doctrinas, y cuyos discurso y acciones parecen dignos de admiración, sus adeptos nunca han analizado la esencia de sus acciones, los principios subyacentes a sus hechos, cuáles son sus objetivos. Y tampoco han verificado si estas personas obedecen verdaderamente a Dios, y si de verdad temen a Dios y se apartan del mal. Nunca han discernido la esencia de la humanidad de estas personas. En su lugar, desde el primer momento de conocerlas, llegan poco a poco a admirarlas, venerarlas, y al final estas personas acaban siendo sus ídolos. Además, en la mente de algunos, los ídolos a los que adoran y en los que creen, pueden abandonar a sus familias y sus trabajos, y pagan el precio superficialmente, son los que están satisfaciendo realmente a Dios, los que pueden recibir de verdad un buen final y un buen destino. En sus mentes, estos ídolos son las personas que Dios elogia. ¿Qué induce a estas personas a tener este tipo de creencia? ¿Cuál es la esencia de esta cuestión? ¿A qué consecuencias puede llevar? Expongamos en primer lugar el tema de su esencia.

Estos asuntos relativos a los puntos de vista de las personas, sus prácticas, los principios que deciden practicar las personas y en qué hacen normalmente hincapié, no tienen fundamentalmente nada que ver con las exigencias de Dios respecto a la humanidad. Independientemente de si se están centrando en asuntos superficiales o profundos, en letras y doctrinas o realidad, las personas no se ciñen a lo que más deberían ajustarse ni saben lo que más deberían saber. Esto se debe a que la verdad no les gusta en absoluto. Por tanto, no están dispuestas a invertir tiempo y esfuerzo en la búsqueda y la práctica de principios en la palabra de Dios. Más bien prefieren utilizar atajos y resumir lo que entienden y lo que saben que es una buena práctica y un buen comportamiento. Este resumen pasa, pues, a ser para ellos el objetivo a perseguir, la verdad a practicar. La consecuencia directa es que las personas utilizan el buen comportamiento humano como sustituto de poner en práctica la verdad, algo que también satisface su deseo de congraciarse con Dios. Esto les proporciona un capital con el que lidiar con la verdad, razonar con Dios y debatir con Él. Al mismo tiempo, las personas también le dejan a Él de lado sin escrúpulos, y colocan al ídolo de su corazón en la posición de Dios. Sólo existe una causa fundamental por la que estas personas llevan a cabo estas acciones ignorantes, tienen estos puntos de vista ignorantes, o puntos de vista y prácticas parciales, y hoy os hablaré de ello. La razón es que aunque las personas puedan seguir a Dios, orarle y leer Su palabra cada día, no entienden realmente Su voluntad. Esta es la raíz del problema. Si alguien entiende el corazón de Dios, lo que a Él le gusta, lo que Él detesta, lo que quiere, lo que rechaza, a qué clase de persona ama, qué clase de persona no le gusta, qué tipo de estándar aplica a Sus exigencias al hombre, qué tipo de enfoque toma para perfeccionarle, ¿puede esa persona seguir teniendo sus propias ideas personales? ¿Puede simplemente ir y adorar a otro ser humano? ¿Puede una persona ordinaria ser su ídolo? Si uno entiende la voluntad de Dios, su punto de vista es algo más racional que todo eso. No van a idolatrar arbitrariamente a una persona corrupta ni tampoco creerán, mientras sigan el camino de poner en práctica la verdad, que ceñirse de forma arbitraria a unas simples reglas o principios equivale a esto último.

Extracto de “La Palabra manifestada en carne”