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Canción cristiana | Lo que Dios dispone para el destino del hombre

Vídeos de Himnos 198  2020-07-05

I

La gente juzga la conducta de los demás:

si son buenos, justos; si son malos, malvados.

Hay quien sólo actúa bien para tener un buen futuro

o dice palabras bonitas para tener un final feliz.

Creen equivocados que Dios lo decide

al observar su conducta u oír lo que ellos dicen.

Muchos, con sus buenos actos o palabras bonitas,

quieren engañar a Dios

para ganarse, por momentos, un favor.

Dios juzga a la gente por su esencia,

por si se someten a Él o no.

Quien se entrega a Dios es una persona justa

quien no lo hace es un enemigo malvado,

no importa su conducta si es buena o mala,

no importa si lo que dice está bien o mal.

Dios juzga a la gente por su esencia,

por si se someten a Él o no.

II

En el futuro, los que sobrevivan y estén en reposo

habrán pasado por tribulaciones

y dado testimonio de Dios.

Habrán cumplido con todos sus deberes

y entregado expresamente a Dios.

Aquellos que sólo quieren hacer su servicio

y no practican la verdad, no podrán permanecer.

Dios sabe cómo juzgar el final de cada quien,

no se basa en sus palabras o sus actos aislados.

Nadie se escapa de que su maldad sea castigada.

Nadie encubre sus malos actos

para escapar del tormento de la destrucción.

Los malos no sobreviven ni reposan por la eternidad.

Sólo los justos entran y pueden reposar.

Cuando el hombre esté en la vía correcta,

vivirá una vida normal.

Cumplirá con sus deberes, será fiel a Dios.

Ya no desobedecerá y se acabará su corrupción.

Vivirá sólo por Dios, sin resistírsele.

Podrá entregarse a Dios, así es su vida y la de Dios.

Será la vida del reino, llena de reposo y paz.

Dios juzga a la gente por su esencia,

por si se someten a Él o no.

Quien se entrega a Dios es una persona justa,

quien no lo hace es un enemigo malvado,

no importa su conducta si es buena o mala,

no importa si lo que dice está bien o mal.

Dios juzga a la gente por su esencia,

por si se someten a Él o no.

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”