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Palabras diarias de Dios | Fragmento 53 | "Declaraciones de Cristo en el principio: Capítulo 25"

Palabras diarias de Dios 336  2020-10-03

Dios Todopoderoso, Padre Eterno, Príncipe de Paz, ¡nuestro Dios es Rey! Dios Todopoderoso pone Sus pies en el Monte de los Olivos. ¡Qué hermoso es eso! ¡Escucha! Nosotros, los vigilantes, levantamos nuestras voces; con ellas cantamos juntos, porque Dios ha regresado a Sion. Con nuestros propios ojos vemos la desolación de Jerusalén. Prorrumpamos en bullicio gozoso y cantemos al unísono, porque Dios nos ha traído consuelo y ha redimido a Jerusalén. Dios ha desnudado Su santo brazo ante los ojos de todas las naciones, ¡la persona real de Dios ha aparecido! Todos los confines de la tierra han visto la salvación de nuestro Dios.

¡Oh Dios Todopoderoso! Los siete Espíritus han sido enviados desde Tu trono a todas las iglesias para revelar todos Tus misterios. Estás sentado sobre Tu trono de gloria y has gestionado Tu reino y lo has hecho firme y estable con justicia y rectitud, y Tú has sometido a todas las naciones delante de Ti. ¡Oh Dios Todopoderoso! Tú has soltado la armadura de los reyes, has abierto de par en par las puertas de la ciudad delante de Ti, para no cerrarlas jamás. Porque Tu luz ha venido y Tu gloria se levanta y emite su resplandor. La oscuridad cubre la tierra y las densas tinieblas están sobre las personas. ¡Oh Dios! Sin embargo, te nos has aparecido y has brillado Tu luz sobre nosotros, y Tu gloria se verá en nosotros; todas las naciones vendrán a Tu luz y los reyes a Tu resplandor. Tú levantas los ojos y miras a Tu alrededor: Tus hijos se reúnen ante Ti, y vienen de lejos; Tus hijas son llevadas en los brazos. ¡Oh Dios Todopoderoso! Tu gran amor nos ha alcanzado; Tú eres quien lidera nuestro avance por el camino a Tu reino, y son Tus santas palabras las que nos penetran.

¡Oh Dios Todopoderoso! ¡Te damos gracias y te alabamos! Elevemos nuestra mirada a Ti, déjanos ser testigos de Ti, exaltarte y cantarte con un corazón sincero, calmado y sin división. No tengamos sino una sola mente y edifiquémonos juntos y que pronto nos conviertas en aquellos que son según Tu corazón para ser utilizados por Ti. Que Tu voluntad se cumpla, sin obstáculos, sobre la tierra.

de “La Palabra manifestada en carne”

DIOS TODOPODEROSO REINA COMO REY

I

¡Qué hermoso! Sus pies sobre el Monte de los Olivos. Oíd, cantamos juntos como vigilantes, Dios ha regresado a Sion. Vimos desolación en Jerusalén. Cantamos porque Dios nos dio consuelo y salvó a Jerusalén. Ante las naciones, Dios muestra Su brazo santo, ¡Su persona real apareció! La gente de la tierra ve Tu salvación. Tu amor nos ha sostenido. Tu palabra sagrada nos atraviesa de un lado a otro. Gracias Dios Todopoderoso, ¡alabado seas! ¡Padre eterno, Príncipe de Paz, nuestro Dios reina sobre todo!

II

Desde Tu trono, Dios Todopoderoso, los siete Espíritus se envían a todas las iglesias, para revelar Tus misterios. Gobiernas en Tu trono de gloria. Con justicia y equidad, fortaleces Tu reino. Todas las naciones se inclinan ante Ti. Dios Todopoderoso, ¡Su persona real apareció! La gente de la tierra ve Tu salvación. Tu amor nos ha sostenido. Tu palabra sagrada nos atraviesa de un lado a otro. Gracias Dios Todopoderoso, ¡alabado seas! ¡Padre eterno, Príncipe de Paz, nuestro Dios reina sobre todo!

III

La oscuridad envuelve a la tierra. Pero Dios, apareces y brillas sobre nosotros, Tu gloria se manifiesta. Reyes y naciones vienen a Tu luz. Con Tus ojos miras alrededor. Tus hijos te rodean, vienen desde lejos. Llevas a Tus hijas en Tus brazos. Nos guías en el camino hacia Tu reino. La gente de la tierra ve Tu salvación. Tu amor nos ha sostenido. Tu palabra sagrada nos atraviesa de un lado a otro. Gracias Dios Todopoderoso, ¡alabado seas! ¡Padre eterno, Príncipe de Paz, nuestro Dios reina sobre todo!

IV

Con un corazón sincero, sereno y fiel, miramos hacia Ti, testificamos, te exaltamos, te alabamos. Nos construimos en armonía. Que nos hagas agradables a Ti, aptos para servirte. Hágase Tu voluntad en la tierra, y que ninguna fuerza la detenga. Has soltado la faja de los reyes, para que nunca más las ciudades cierren sus puertas hacia Ti. Porque Tu luz de gloria ha venido a brillar. Gracias Dios Todopoderoso, ¡alabado seas! ¡Padre eterno, Príncipe de Paz, nuestro Dios reina! Gracias Dios Todopoderoso, ¡alabado seas! ¡Padre eterno, Príncipe de Paz, nuestro Dios reina sobre todo!

De “Seguir al Cordero y cantar nuevos cánticos”